Compresas húmedas caliente al igual que el baño de parafina son un recurso terapéutico que transmite calor de una manera confortable. Es sumamente útil en esguince cervical, dolor lumbar y en cualquier parte el cuerpo.
Este calor, aunque superficial permite la movilización sin dolor y ayuda a disminuir y eliminar las contracturas musculares. Transmiten el calor por conducción a través del contacto directo entre el agente termal y la superficie de la piel; el gradiente de temperatura hace que el calor pase de la superficie más caliente a la fría. Se requiere interponer un lienzo o toalla entre una y otra para evitar quemaduras. La duración de la aplicación es de 20 minutos.
Las compresas húmedo calientes están compuestas de un gel de silicato hidrofílico envuelto en manta gruesa de diferentes medidas. Pueden alcanzar una temperatura de 70 a 76 grados C. 158 a 168 F. Se guardan en un tanque de almacenamiento llamado Hydrocollator con agua a 50 grados C o 124 F. Las compresas húmedo calientes tardan entre 120 y 150 minutos para recalentarse entre un uso y otro Los agentes termales han sido empleados para agregar calor (en un rango terapéutico entre 40 y 45 grados C o 104 a 113 F) a los tejidos blandos y estimular el metabolismo celular, con ello disminuir la inflamación y el dolor. Las compresas calientes húmedas son consideradas como termo terapia superficial ya que el calor que producen no pasa más allá de 5 mm de profundidad. Fueron introducidas a la Medicina de Rehabilitación en los años 1950.
Proceso de aplicación de una Compresa Húmeda Caliente
Equipo:
- Jarra con agua entre 40 y 45 grados
- Recipiente para depositar el agua
- Paño, toalla o compresas (100% algodón)
- Termómetro de baño
- Lavarse las manos
- Identificar al paciente
- Explicar el procedimiento al paciente
- Proteger la intimidad del paciente, acomodarlo y exponer la zona a tratar
- Aparato Locomotor: en contusiones musculares y articulares, artritis, artrosis, esguinces, mialgia, desgarros musculares
- Sistema Nervioso: en neuralgias, neuritis, contracturas y espasmos
- Aparato Circulatorio: En enfermedades vasculares como la arterioesclerosis
- Sobre la piel: en procesos inflamatorios como los abscesos
- Cardiopatías
- Pacientes anticoagulados
- Procesos infecciosos
- Neoplasias
- Glaucoma
- Hipotensión grave
- Hemorragia activa
- Insuficiencia hepática
- Inflamación aguda
- Trastornos dérmicos activos (hongos por ejemplo)
- Colagenopatias activas
- Alteraciones de la sensibilidad
Posteriormente, se purifica la parafina hasta que se consiga un producto que pueda ser utilizado en diferentes ámbitos de la industria.
La parafina no suele tener olor y se suele utilizar en estado líquido para que otorgue los máximos beneficios posibles.
Beneficios
El principal beneficio de la parafina es la alta hidratación en profundas capas de la piel, puesto que el calor húmedo que ésta desprende cuando la parafina esta líquida, le permite alcanzar las capas más profundas de la piel y esto proporciona una alta hidratación en la dermis.
En primer lugar es necesario un calentador de parafina especial, ya que estos recipientes disponen de unos controladores de seguridad y reguladores de temperatura que permiten trabajar sin riesgos con sustancias de por si tan inflamables.
Antes de aplicar la parafina, la zona a tratar debe estar muy limpia y desinfectada, la parafina debe ser previamente calentada en su calentador apropiado a una temperatura entre 45 y 55 grados.
Introduciendo el miembro afectado en el recipiente donde se encuentra la parafina caliente. Si se trata de manos o pies es importante separar bien los dedos para que la parafina cubra bien toda la superficie. Posteriormente, se retira el miembro afectado y se espera a que la parafina se solidifique. Tras ello se envuelve la mano, con papel preparado o plástico y todo ello a su vez se vuelve a envolver en una toalla para evitar la pérdida de calor, se mantiene así de 15 a 20 minutos y se pasa a retirar la cera del miembro afectado.
El otro modo de aplicar la parafina caliente es dando pinceladas de parafina sobre la zona a tratar hasta conseguir una capa con un espesor adecuado. Una vez aplicada la parafina, es necesario cubrir la zona con papel preparado o plástico y todo ello a su vez se vuelve a envolver en una toalla para evitar la pérdida de calor, se tiene así de 15 a 20 minutos y se pasa a retirar la cera del miembro afectado.
Es importante no mover el miembro afectado mientras esta cubierto con parafina, para que esta no pueda romperse.
Indicaciones
- Artritis
- Edema.
- Artrosis.
- Alteraciones vasculares, especialmente las de origen postraumático.
- Espasmos musculares.
- Inflamación localizada y dolor
- Rigidez muscular
- Alteraciones varicosas.
- Flebitis.
- Diabetes.
- Heridas o úlceras.
- Estado cardiovascular inapropiado.
- Alteraciones de la sensibilidad.
- Pérdida de conciencia.
Como norma general, entre 10 y 30 minutos de aplicación en una zona localizada. Menos tiempo provocará poco (o ningún) efecto. Mayor tiempo de aplicación aumenta la probabilidad de que se produzca un “efecto rebote”, y el organismo nutra de sangre y caliente una zona del cuerpo que se ha enfriado demasiado.
Efectos de la crioterapia
Hay muchos efectos descritos (a nivel metabólico, a nivel de los tejidos…), pero nos centraremos en aquellos más relacionados con el uso del frío para tratar lesiones comunes en el deporte.
- Disminución del dolor: El frío tiene efecto analgésico. Produce sedación local, disminuyendo la sensibilidad y la percepción del dolor músculo-esquelético.
- Vasoconstricción: El frío reduce el aporte sanguíneo a la zona. Esto es útil para tratar con inflamaciones provocadas por traumatismos, por ejemplo.
- Disminución del espasmo muscular: El frío produce acción miorrelajante, pudiendo reducir la espasticidad, es decir, relaja al músculo que está demasiado tenso.
Por todo esto es útil para aliviar la sintomatología de contusiones, esguinces, “tirones” musculares, o para reducir las molestias después de actividad física intensa.
Efectos fisiológicos de la crioterapia
Aplicación terapéutica
- Bolsas de hielo: Dan un enfriamiento mas profundo, son caseras y fáciles de usar. Se trata de hielo machado por 20 minutos, 2 o 3 veces al día. Se debe combinar con técnica “CRICER” (hielo más reposo, elevación y compresión).
- Cold packs: Son adaptables a la zona a tratar. Es hielo prensado con alcohol isopropilico. Se deben enfriar al menos dos horas antes de la aplicación, la cual no debe ser mayor a los 20 minutos.
- Toallas o compresas frías: Dan un enfriamiento superficial ya que son paños gruesos en un recipiente con hielo picado.
- Criomasaje: Masaje con hielo u otro agente frío.
- Inmersión en agua helada o con hielo: Se usa para áreas extensas por 5 o 20 minutos. Se debe sacar el segmento por unos segundos durante la aplicación.
- Aerosoles refrigerantes: Destruyen tejidos superficiales. Usualmente se usa cloruro de etilo en los puntos gatillo. Para aplicarlos, se debe ir de distal a proximal, a unos 30 cm de la zona en 3 o 4 barridos, Se debe acompañar de estiramiento.
- Baños de contraste: Inmersiones súbitas y alternadas de agua caliente ( entre los 40 y 43 grados) y agua fría (entre los 15 y 18 grados).
- Hidroterapia en agua fría.
Indicaciones
- Postrauma agudo
- Criocinética
- Espasticidad
- Quemaduras leves y superficiales
- Afecciones con dolor y prurito
- Procesos inflamatorios
- Edemas
- Afecciones cutáneas y estéticas
- Fase hemorrágica
- Contracturas y espasmos musculares
- Fiebre: En estos casos se usan aplicaciones generalizadas ya sea por causa infecciosa, quirúrgica, neurogénica, deshidratación o por drogas.
Contraindicaciones y precauciones
- Hipertensos
- Rigidez articular
- Heridas
- Disminución o pérdida de la sensibilidad
- Vasoespasmos
- Arteriosclerosis
- Fenómeno de raynaud
- Intolerancia al frío
- Tromboangeitis Obliterante








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